La búsqueda

octubre 28, 2016

Ayer te vi; alborotada. Con la cara desdibujada y bella. La mancha de unos ojos gastados y una fresa de beso en tu boca tapada por los mechones de tu cabello loco. El viento. Tu rostro. La sonrisa del tiempo atrapada en la mirada otorgada de años. Muchos vientos atrás estaba tú. Y dos pinceladas de mar que observaban el paso de mis olas transnochadas. Mientras , me sigue arrastrando la corriente. Y cuando llegue la calma podré rozar la estela de tu sombra salada.

Hasta siempre.

octubre 9, 2014

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La idea de ser rescatada ha sido alguna vez parte de nuestras fantasías. Una persona fuerte, con decisión y apariencia de héroe rayando con la locura de una pasión desenfrenada. Romántico hasta el extremo, fogoso y valiente. Pero incapaz de mantener los pies en la misma tierra durante mucho tiempo.

Un rescate a corto plazo que te lleva a las alturas para luego dejarte caer sin fuerzas, ni alas, ni capa que amortigüe el dolor.

¿Quiénes son en realidad? Al principio príncipes amantes, arregla-todo, perfeccionistas…Con el tiempo, y cuando el juguete ya está arreglado, neuróticos, estrictos, caprichosos, tiranos y aburridos.

La espontaneidad se les revela un caos, y parapetados bajo una máscara de escrupulosa rutina de valores matemáticos señalan y juzgan  como alguien imperfecto a aquello que anhelaban tiempo atrás.

Y la pregunta. ¿Qué le ha pasado a superman? Y resulta que no fuimos capaces de ver más allá de su traje. Que son personas insondables, tan herméticos que acabas chocando una y otra vez hasta que las mariposas se convierten en polillas grises que te agrietan el alma.

Que pena. Superman no sabe querer. Sólo sabe arreglar cosas con un molde hecho a su medida. Un horma que aprieta y asfixia donde no puedes moverte con independencia. En el que sólo caben sus preferencias, sus caprichos, y el eco de sus escarceos escondidos bajo sus camisas bien planchadas.

Que pena. Superman no sabe crecer. Y a veces esas camisas le oprimen tanto que desespera una y otra vez sin llegar a entender porqué el mundo no gira en torno suyo.

Que pena. Superman es tan tonto que no se da cuenta cuando todo lo importante se le escapa por la ventana y vuelve a quedarse con la soledad espiando desde un rincón.

Que suerte. Porque de tanto esperar me salieron alas y me fui volando con la lección aprendida. Que no existen más héroes que aquellos que te dejan libertad para aprender a rescatarte a ti mismo.

Generación 2000

agosto 14, 2013

Se viven tiempos en el que pensar parece un gasto innecesario. Las ideas se susurran tímidas mientras las preguntas parecen esconderse tras la vergüenza de una ignorancia impuesta. Dias oscuros como noches de invierno en los que susurros inteligentes se borran con un alba de información prefabricada.
Largas noches de hombres sabios que entierran luz en libros secretos capaces de quemar las manos de los mas necios y deslumbrar los ojos parapetados tras máscaras de un conformismo obligado. 
Días de dictadura emocional con la necesidad como capataz del libre pensamiento, y la resignación como bandera blanca contra todo cambio que pudiera perturbar el páramo intelectual en el que vagan mentes intoxicadas por el placebo de un mundo en crisis.
Sin embargo donde hay tiranía surgen héroes. Personas que descubren el significado de la crisis y encuentran en el cambio un motor con la potencia suficiente para cambiar el rumbo y dejar el miedo atrás. Gente, como tú, con ganas de vivir bajo tus propias expectativas nacidas de la combinación entre el fracaso y el intento, y protegidas bajo el paraguas de la innovación y el intelecto.
 Gente que piensa, que lucha y que escucha más allá de sinopsis 
huecas de información enlatada. Héroes sin más armas que una mente abierta para lograr paso a paso cambiar el mundo. Para recordarnos cada día el poder para ser creativos.

Respuestas…

diciembre 13, 2012

 Unas pocas noches atrás mi hija me formuló una pregunta a la que respondí  de manera espontánea y me dejó pensando.

“Mamá. ¿Es mejor irse de golpe de esta vida, sin sufrimiento pero sin tiempo para despedirte de los que más quieres? ¿O acostarse cada noche con el miedo a no despertar jamás siendo consciente de que tu tiempo se agota?”

Sin saber la respuesta correcta y sabiendo además que no la hay, le contesté, con más cautela que certeza, que para aquel que se va es mejor hacerlo así, por sorpresa, sin dolor, aunque la pena se estanque de golpe en los que se quedan.

Me fui pensando no tanto en mi respuesta sino en el después de una partida tan dura. Poniéndome en la piel de los que han sufrido una desdicha reciente llegué al debate cuerpo-alma que desde hace años se libra en mi mente. Por fin saqué algunas conclusiones que creo podrán aliviarme y servir de bálsamo también para mi querida niña.

Cuando alguien muere, el amor de esa persona es como un náufrago sin control. Ya no hay cuerpo que lo sostenga y vaga torpemente entre los seres queridos,  tan invisible e intangible que sólo es ausencia, dolor y pena.

La muerte es un nombre feo, hueco, oscuro, que no deja lugar a réplica y que debería ser sustituido por un sinónimo amable y abierto a infinitas posibilidades. Esta palabra es dura, incómoda y poco asertiva. Pero es sólo una palabra.

Nacimos mal aprendidos. Pensando en el antónimo de este verbo como el fin.

Tal vez sea así o tal vez no. Tal vez el amor que se queda sea el alma de los que se van. Y es por eso que no debe permanecer enquistado dentro de una palabra tan seca y escueta. Quizás su lugar es acomodarse sereno tras el duelo en cada pensamiento positivo, y asomarse en cada sonrisa del recuerdo de lo vivido. Curiosamente una habilidad que adquirimos con el tiempo, pues sin nosotros percatarnos, no existe otro remedio que el mismo para hacernos entender que es el tiempo quien nos acerca más al mismo destino; a esas almas que no olvidamos nunca pero que permanecen con nosotros como una compañía amable y oportuna. Paradójicamente inmortal, pues vivirá eternamente en nosotros. Y después en aquellos que nos añoren por lo que fuimos. Y lo que fuimos no es otra cosa que la suma de muchas almas que nos bendijeron al partir.

 

Soñar en positivo

mayo 22, 2012

 

En los tiempos que corren es habitual escuchar y leer sobre la importancia de un buen descanso.

Son muchas las personas que se llevan los problemas a la cama convirtiendo  la noche en el peor enemigo con consecuencias nefastas al amanecer.

El cerebro se revoluciona  y trabaja por inercia, desligándose de un orden pacífico para tomar un protagonismo enredado y difícil de dominar. Las endorfinas disminuyen atacando  a la serotonina, tan necesaria para no caer en la infelicidad. 

Por el contrario hay otros muchos afortunados que encuentran en la hora de dormir su reducto de libertad. Un lugar donde descubrir la paz y poder pensar en positivo, volviendo a lo básico como los niños, capaces de crear cadenas imaginarias para atarse fuerte a aquellos que aman y encontrar lugares  donde los problemas no tienen cabida.

Para los más pequeños la cama significa el confort que el hogar les proporciona y las cadenas son los afectos que jamás se romperán. Dos cosas fundamentales que sostienen el equilibrio de su felicidad.

No somos entonces tan distintos los adultos. Si somos capaces de vaciar nuestras “mochilas” y regresar a la esencia, dando por hecho que la base es buena, seremos capaces también de volver a soñar en positivo y despertar con la sensación de que no existen fronteras para alcanzar unas metas sin tiranías, porque son flexibles y cambiantes. Porque son nuestras. Porque nosotros las elegimos.

Al volver a lo elemental estamos innovando y construyendo un espacio vacío para poder crear y ser creativos. El buen descanso es pues una máquina depuradora que debemos encender cada noche para limpiar la mente de los comportamientos mal aprendidos durante el día. Una terapia sanadora que inculcamos a nuestros hijos y que nosotros muchas veces somos incapaces de realizar.

La segunda parte de este ejercicio es despertar. Saber abrir los ojos para reaccionar y hallar soluciones nuevas a viejos problemas. Encontrar la felicidad en la posibilidad para empezar de cero, pues ahí radica la libertad del ser humano.

 Como alguien me dijo una vez, hay que atreverse y moverse de la gotera que cae sobre tu cabeza, pues el espacio para caminar a nuestras anchas es infinito. Y ese movimiento, por pequeño que sea, es que nos convierte en personas emprendedoras. El jaque mate al estancamiento y el comienzo de la mejor revolución. La tuya propia.

 

 
 
En un sistema con fisuras los ciudadanos comienzan a querer tener más voz. Hoy en día internet es la herramienta perfecta para trabajar el cambio desde dentro. Donde opinar y ser escuchados con inmediatez.
La ausencia de jerarquías en la red es gran parte del éxito y auge de las distintas redes sociales, donde cada día más personas se sienten seguras para expresarse sin tabúes. 
 Esto hace que fluya el talento. Que se pueda trabajar sin la necesidad de un currículum y de crearse así mismos de nuevo en un espacio alternativo donde observar o dejarse ver desde una parcela más o menos privada.
De alguna manera la gente comienza a tener más fe en este sistema cibernético que está tomando un poder encabezado por cada uno de nosotros. 
Desaparecen los líderes físicos y cogen fuerza las corrientes. 
Vuelve a valorarse la voz del pueblo y encontramos las respuestas en la horizontalidad de este nuevo mundo tan real como paralelo, que cada vez se parece más al que aspiramos conseguir.
Es probable que en menos tiempo del que pensamos esta realidad actual se de la vuelta y vivamos en este nuevo planeta creado por todos donde nos sentimos seguros y arropados.
Tal vez el futuro de la política esté en nuestro teclados y nuestro voto a un solo click. 
 La utopía de un nuevo mundo podría dejar de serlo si somos capaces de madurar con inteligencia para gobernarnos, y si es cierto aquello de que el poder repartido es la mejor arma contra la corrupción.

La musa más deseada

febrero 23, 2012

 
 
Escurridiza y deseada por todos. Amante infiel de poetas y artistas y a día de hoy la más buscada. La inspiración. Caprichosa y cara aunque encontrarla sea gratis. Afortunado quien la atrapa, pero solo tendrá un instante para hacerla brillar antes de que se esfume y  desaparezca otra vez vaya usted a saber en donde.
 Tal vez escondida entre lo aprendido o bajo experiencias vividas. Quizás entre recuerdos de la infancia y deseos no cumplidos. O bien detrás de anhelos pasados que pasean de la mano de la expectativa, mientras discuten con un colash de presentes, a su vez enfrentados con los valores que oculta el alma.
 A veces brota con la mezcla de este totum revolutum. En ocasiones dejando la mente en blanco o por el contrario abriendo bien los ojos. 
Lo cierto es que es ella quien nos encuentra. Viaja rápido, pero cuando nos acompaña un ratito es capaz de iluminar desde el rincón más oscuro hasta el mayor páramo intelectual. 
Porque es maga. Y esa magia es la que transforma un trabajo en algo importante. 
Algo capaz de impactar y crear emoción. Algo capaz de causar entusiasmo tal vez porque es el entusiasmo uno de los ingredientes esenciales que la inspiración conlleva.
Es la gran mecenas de las ideas y tiene el don de la ubicuidad. Es por esto que hay que estar atentos. Mirar en todas direcciones, ser flexible y asertivo. Tener empatía y no encarcelar los pensamientos en doctrinas retrógradas. Redirigir los sentimientos hacia lo positivo sin reprimirlos y no estrujar el espíritu con miedos y dudas sobre nuestras capacidades.
Ser libres para pensar y caminar guiados por buenas vibraciones. Valorar la intuición como se valora al amigo que te cuenta la verdad sobre ti mismo. Con lo malo y con lo bueno. 
Recordar que hay que escuchar antes de hablar, porque siempre te dará la ventaja de aprender y la rapidez de cambiar una respuesta ,que formulada en la mente podría ser la equivocada.
No temer al cambio, pues está demostrado que es uno de los escondites favoritos de esta musa, que en tiempos de crisis nos va dejando pistas. Pero estamos tan distraídos en permanecer en nuestra silla que a veces pasan de largo.