Soñar en positivo

mayo 22, 2012

 

En los tiempos que corren es habitual escuchar y leer sobre la importancia de un buen descanso.

Son muchas las personas que se llevan los problemas a la cama convirtiendo  la noche en el peor enemigo con consecuencias nefastas al amanecer.

El cerebro se revoluciona  y trabaja por inercia, desligándose de un orden pacífico para tomar un protagonismo enredado y difícil de dominar. Las endorfinas disminuyen atacando  a la serotonina, tan necesaria para no caer en la infelicidad. 

Por el contrario hay otros muchos afortunados que encuentran en la hora de dormir su reducto de libertad. Un lugar donde descubrir la paz y poder pensar en positivo, volviendo a lo básico como los niños, capaces de crear cadenas imaginarias para atarse fuerte a aquellos que aman y encontrar lugares  donde los problemas no tienen cabida.

Para los más pequeños la cama significa el confort que el hogar les proporciona y las cadenas son los afectos que jamás se romperán. Dos cosas fundamentales que sostienen el equilibrio de su felicidad.

No somos entonces tan distintos los adultos. Si somos capaces de vaciar nuestras “mochilas” y regresar a la esencia, dando por hecho que la base es buena, seremos capaces también de volver a soñar en positivo y despertar con la sensación de que no existen fronteras para alcanzar unas metas sin tiranías, porque son flexibles y cambiantes. Porque son nuestras. Porque nosotros las elegimos.

Al volver a lo elemental estamos innovando y construyendo un espacio vacío para poder crear y ser creativos. El buen descanso es pues una máquina depuradora que debemos encender cada noche para limpiar la mente de los comportamientos mal aprendidos durante el día. Una terapia sanadora que inculcamos a nuestros hijos y que nosotros muchas veces somos incapaces de realizar.

La segunda parte de este ejercicio es despertar. Saber abrir los ojos para reaccionar y hallar soluciones nuevas a viejos problemas. Encontrar la felicidad en la posibilidad para empezar de cero, pues ahí radica la libertad del ser humano.

 Como alguien me dijo una vez, hay que atreverse y moverse de la gotera que cae sobre tu cabeza, pues el espacio para caminar a nuestras anchas es infinito. Y ese movimiento, por pequeño que sea, es que nos convierte en personas emprendedoras. El jaque mate al estancamiento y el comienzo de la mejor revolución. La tuya propia.

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En un sistema con fisuras los ciudadanos comienzan a querer tener más voz. Hoy en día internet es la herramienta perfecta para trabajar el cambio desde dentro. Donde opinar y ser escuchados con inmediatez.
La ausencia de jerarquías en la red es gran parte del éxito y auge de las distintas redes sociales, donde cada día más personas se sienten seguras para expresarse sin tabúes. 
 Esto hace que fluya el talento. Que se pueda trabajar sin la necesidad de un currículum y de crearse así mismos de nuevo en un espacio alternativo donde observar o dejarse ver desde una parcela más o menos privada.
De alguna manera la gente comienza a tener más fe en este sistema cibernético que está tomando un poder encabezado por cada uno de nosotros. 
Desaparecen los líderes físicos y cogen fuerza las corrientes. 
Vuelve a valorarse la voz del pueblo y encontramos las respuestas en la horizontalidad de este nuevo mundo tan real como paralelo, que cada vez se parece más al que aspiramos conseguir.
Es probable que en menos tiempo del que pensamos esta realidad actual se de la vuelta y vivamos en este nuevo planeta creado por todos donde nos sentimos seguros y arropados.
Tal vez el futuro de la política esté en nuestro teclados y nuestro voto a un solo click. 
 La utopía de un nuevo mundo podría dejar de serlo si somos capaces de madurar con inteligencia para gobernarnos, y si es cierto aquello de que el poder repartido es la mejor arma contra la corrupción.

La musa más deseada

febrero 23, 2012

 
 
Escurridiza y deseada por todos. Amante infiel de poetas y artistas y a día de hoy la más buscada. La inspiración. Caprichosa y cara aunque encontrarla sea gratis. Afortunado quien la atrapa, pero solo tendrá un instante para hacerla brillar antes de que se esfume y  desaparezca otra vez vaya usted a saber en donde.
 Tal vez escondida entre lo aprendido o bajo experiencias vividas. Quizás entre recuerdos de la infancia y deseos no cumplidos. O bien detrás de anhelos pasados que pasean de la mano de la expectativa, mientras discuten con un colash de presentes, a su vez enfrentados con los valores que oculta el alma.
 A veces brota con la mezcla de este totum revolutum. En ocasiones dejando la mente en blanco o por el contrario abriendo bien los ojos. 
Lo cierto es que es ella quien nos encuentra. Viaja rápido, pero cuando nos acompaña un ratito es capaz de iluminar desde el rincón más oscuro hasta el mayor páramo intelectual. 
Porque es maga. Y esa magia es la que transforma un trabajo en algo importante. 
Algo capaz de impactar y crear emoción. Algo capaz de causar entusiasmo tal vez porque es el entusiasmo uno de los ingredientes esenciales que la inspiración conlleva.
Es la gran mecenas de las ideas y tiene el don de la ubicuidad. Es por esto que hay que estar atentos. Mirar en todas direcciones, ser flexible y asertivo. Tener empatía y no encarcelar los pensamientos en doctrinas retrógradas. Redirigir los sentimientos hacia lo positivo sin reprimirlos y no estrujar el espíritu con miedos y dudas sobre nuestras capacidades.
Ser libres para pensar y caminar guiados por buenas vibraciones. Valorar la intuición como se valora al amigo que te cuenta la verdad sobre ti mismo. Con lo malo y con lo bueno. 
Recordar que hay que escuchar antes de hablar, porque siempre te dará la ventaja de aprender y la rapidez de cambiar una respuesta ,que formulada en la mente podría ser la equivocada.
No temer al cambio, pues está demostrado que es uno de los escondites favoritos de esta musa, que en tiempos de crisis nos va dejando pistas. Pero estamos tan distraídos en permanecer en nuestra silla que a veces pasan de largo.
 
 
 
En todos los aspectos de la vida existen ocasiones en las que a partir de una falsa información se desatan una serie de acontecimientos que precipitan  unos hechos antes inexistentes. Esto comienza desde nuestra más tierna infancia. Un buen dibujo en la guardería  puede ser suficiente para labrarse un exitoso futuro escolar. El boca a boca entre profesores y un poquito de esfuerzo puede ser la fórmula para que un alumno supere fácilmente la etapa escolar mientras que otro, tal vez más talentoso, nunca llegue a ser valorado ni disfrute del mismo apoyo que aquel que destacó en preescolar.
Seguimos creciendo y comprobando que el sistema continúa funcionando igual. La adolescencia termina de machacar al que parece más débil o consideran erróneamente inadaptado. Y ya en la edad adulta la propia sociedad al completo continúa etiquetando sin piedad a todo aquel que se aleje de aquello que se considera normal.
En el trabajo seguimos con la misma cantinela. El que consigue el mejor puesto gracias a aquellos garabatos de la suerte mencionados al principio y aquel, que como bien describió Belén Goñi, es un “lanzador” infravalorado e incomprendido por su novedosa forma de trabajar, pero repleto de grandes ideas visionarias.
Así llegamos a esbozar las características del mundo en que vivimos. Diseñado por rumores que se filtran envenenando educación, política, religión y por su puesto economía. Es entonces cuando nos preguntamos: ¿Somos nosotros mismos los que manejamos el mundo a fuerza de suposiciones? ¿Valoramos más la forma que el contenido? ¿Importa más la imagen o el esfuerzo? 
Si trasladamos esta visión a la economía daremos con los mismos resultados. La bolsa se mueve según especulaciones no confirmadas que llegan a adquirir más poder que las observaciones directas.  Aunque sea información no contrastada no impide su rápida expansión aunque carezca de una definida fuente de información.
¿Cual es entonces la realidad actual? Todo apunta a que hemos vivido una economía creada por rumores positivos hasta el punto de no sostenerse. Ahora todos corremos hacia el lado contrario desestabilizando la balanza y rompiendo de nuevo el equilibrio.
Manipulados por la  avalancha de información negativa suponemos que debemos esconder la cabeza hasta que cese la tormenta, para arrimarnos de nuevo al sol que más calienta.
¿Aprenderemos de esto o seguiremos por inercia en un bucle sin fin afirmando que la historia es realmente cíclica? 
Sea como sea está demostrado científicamente que los rumores tienen más poder que nuestro propio criterio, ya que por desgracia, este se conforma según la visión del mundo que tienen los demás.
 

Alcanzar el cambio:

diciembre 21, 2011

Nuestro mundo viaja mucho más deprisa en relación con lo que avanza nuestra mente.
La sociedad sigue estancada en antiguos clichés ochentosos que tuvieron mucha fuerza en el pasado, y que ahora arrastramos en tiempos modernos creando un presente desordenado.
Vivimos entre el antes y el después sin alcanzar la proporción exacta para seguir el ritmo de lo que se nos echa encima. Mezclamos religión con ciencia, confundimos educación con sabiduría y documentación con cultura. Ya no sabemos si lo tradicional es anticuado o lo anticuado está de moda. No acertamos con los métodos educativos ni en el trato con los niños, que hoy son tiranos mientras que ayer no tenían voz.
Estamos desequilibrados. Hemos perdido la naturalidad para ir creciendo y transformando el mundo a nuestro paso. Parece que ahora es el mundo quien nos marca el paso y que por mucho que corramos llegamos tarde y mal.
Nos enfrentamos a una etapa en la que nos sentimos torpes y desconfiados al pensar que progresábamos, sin darnos cuenta de que no se avanza si hay desunión o no existen objetivos comunes.
Todo esto ha derivado en nuestro ahora, que no implica que tenga que ser igual que nuestro mañana. Ahora es el momento perfecto para cambiar y redirigir el rumbo hacia el éxito. Reciclarnos y desaprender para subsanar errores del pasado.
Seamos optimistas. Veamos en la crisis nuevas oportunidades. Una vez desnudos tras el embate volveremos a valorar lo básico, utilizar el sentido común y también la intuición. En definitiva ver de nuevo, recalcular con perspectiva y utilizar la mente para algo más que acumular sin otro objetivo que la pura competencia.
Este trance en el que vivimos es también un gran colador donde redescubrir talentos y eliminar lo inservible e improductivo. Es hora de enfocarnos en el cambio y aprender a hacerlo de forma espontánea, sin volver a forzar la sociedad.
Es el momento de recuperar lo genuino en todos los aspectos de nuestra condición humana: Percepción, imaginación y pasión para conseguir un mundo en el que seamos capaces de manejarnos sin caer de nuevo en la frustración que acarrean unas metas como las de antaño: Ficticias y excesivas.

¿Medicando a genios?

noviembre 24, 2011

Hiperactividad y déficit de atención  son hoy en día palabras muy comunes dentro del sistema educativo.

Asesorados por psicólogos infantiles y dando con una medicación adecuada se consiguen niños tranquilos y centrados,  padres relajados y profesores satisfechos, pues el método educativo vuelve a servir igual para cada alumno. Pero, y si el problema fuera en realidad el reflejo de una gran virtud por descubrir? Y si es la educación la que debe cambiar unas bases hace tiempo caducadas?

Al escuchar a Sir Ken Robinson nace la duda en la cabeza de muchos padres que, buscando lo mejor para sus hijos, se plantean si tal vez estén ahogando los dones de posibles genios o desviando vocaciones que harían de estos niños, adultos felices y seguros de sí mismos en el futuro.
Es posible que el tratamiento destruya el espíritu espontáneo que es parte fundamental en el desarrollo infantil. Tal vez desvíe a los pequeños de sus auténticas aptitudes. O a lo mejor nos descubra a un niño más capaz en su entorno y feliz con sus iguales.

Soluciones distintas para dos caminos muy diferentes y trabajosos en los que también  debe primar la intuición del padre y de la madre respecto a la personalidad de su hijo.

En cualquier caso la decisión deberá corresponder a los progenitores. Y solo el día de mañana sabremos cual de los métodos era el acertado.
Mientras tanto a los adultos sólo nos queda seguir aprendiendo y mantener los oídos y la mente abierta, porque en la duda muchas veces encontraremos la verdad.

¿Medicando a genios?

noviembre 24, 2011

¿Medicando a genios?.